El 25 de Mayo de 1810 se formó la Primera Junta, luego de idas y venidas, de discusiones, pedidos y reclamos, ésta junta era la que iba a gobernar la región; la misma tenía el nombre original de Junta de Gobierno Patrio, en donde los primeros integrantes, hijos de España, fueron obligados a renunciar a sus cargos. La misma tuvo apoyo de las milicias criollas, aún así su poder se limitaba a los límites de la capital virreinal y gobernaría en reemplazo del Virrey; los integrantes eran: Cornelio Saavedra (Presidente), Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Miguel de Azcuénaga, Manuel Alberti, Domingo Matheu y Juan Larrea (vocales), Juan José Paso y Mariano Moreno (secretarios). En la Primera junta empezaron a tratarse los temas que importaban a la mayoría de los nativos como los intentos de los europeos por adueñarse de la región, los acuerdos con los ex funcionarios españoles, internas propias de la Junta entre liberales y conservadores; los primeros, comandados por Moreno, eran los que clamaban por la separación total de España y la creación de un gobierno independiente basados en los principios republicanos y democráticos.
Una vez establecida la Primera Junta de Gobierno era necesaria la legitimación de varias autoridades, entre ellas las coloniales, las de las provincias del interior que dependían de Buenos Aires y la de los territorios limítrofes como Paraguay, La Banda Oriental, el Alto Perú y Chile. Cisneros y sus funcionarios, dieron la aprobación requerida, aunque bajo protesta pero ya no tenían opción alguna. En el interior del país no todas las provincias aceptaron esta nueva forma de Gobierno, el ejemplo más destacado es Córdoba, en donde se gestó un movimiento revolucionario comandado por el ex Virrey Liniers. Conocida la reacción, los “traidores” fueron tomados prisioneros y posteriormente fusilados en la Córdoba, dicha actitud cambió el parecer de las provincias opositoras quienes luego aceptaron obedecer a la Primera Junta.
En la Primera junta empezaron a tratarse los temas que importaban a la mayoría de los nativos como los intentos de los europeos por adueñarse de la región, los acuerdos con los ex funcionarios españoles, internas propias de la Junta entre liberales y conservadores; los primeros, comandados por Moreno, eran los que clamaban por la separación total de España y la creación de un gobierno independiente basados en los principios republicanos y democráticos.



